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miércoles, 5 de diciembre de 2012

La educación como solución a la exclusión social

En las sociedades siempre existen colectivos de personas que por un motivo u otro, sufren riesgo de exclusión social. Cómo bien indica el término, se trata de aquellos que por su condición social son total o parcialmente excluidos de una participación plena en la sociedad en la que viven.
La exclusión social se lleva a cabo principalmente, mediante la privación económica (desempleo, ingresos insuficientes…), la privación social (marginación social, no participación en las actividades sociales, deterioro de salud…) y la privación política (no participación en las actividades políticas, escasa representatividad política, falta de participación en las decisiones que les afectan personalmente…).

Colectivos de riesgo de exclusión social

Discapacitados

Las personas que sufren alguna discapacidad física o mental son uno de los principales colectivos en riesgo de exclusión. Si la discapacidad es psíquica, estas personas suelen tener problemas de integración, de incomunicación y de adaptación con el resto de la sociedad. La sanidad sólo les ofrece un seguimiento escaso y esto no ayuda a su situación. En estos casos es importante evitar aislamiento y fomentar su autonomía y su integración.
Por otro lado, si la discapacidad es física, las personas tienen problemas para acceder a muchos lugares, así como para ser aceptados y tratados como a uno más.

Inmigrantes y minorías raciales

El hecho de provenir de una sociedad y cultura diferentes hace que los inmigrantes tengan ciertas dificultades para integrarse en una nueva sociedad. En estos casos, es imprescindible promover la interculturalidad y facilitar el acceso de estas culturas a nuestra sociedad reconociendo sus derechos.

Mendigos y vagabundos

El no tener recursos económicos y un hogar, la escasez de recursos sociales y sanitarios, y la consiguiente aparición de patologías mentales o problemas con algunas adicciones hacen de este colectivo un claro ejemplo de marginación y exclusión social. Como en otros casos, muchas veces no se les da una oportunidad para la integración.

Mujeres

La mujer recibe, aún hoy en día, un trato de desigualdad en frente al hombre. En gran parte de países aún no tiene las mismas oportunidades que el hombre para acceder a la educación y la formación, así como para acceder al poder. Sus derechos no siempre son tratados de igual manera que los masculinos y, por si fuera poco, la violencia machista aún es una realidad muy presente en todo el mundo. Todo esto hace que la mujer forme parte de estos colectivos con riesgo a la exclusión social.

Desempleados adultos, recién licenciados y de larga duración

Este colectivo está últimamente y cada vez más presente en nuestra sociedad. La crisis ha hecho que el desempleo abunde, y que los más mayores y los recién licenciados tengan verdaderos problemas a la hora de encontrar un trabajo. Esto les priva de oportunidades, les dificulta el acceso a recursos económicos y sociales y, por lo tanto, les aleja del resto de la sociedad. En el caso de parados de larga duración, estas consecuencias son más visibles y por lo tanto su situación es notablemente más grave.

 Otros colectivos con riesgo de exclusión social.

Además de los ya mencionados, existen otros colectivos habitualmente marginados por la sociedad. Ancianos, analfabetos, drogadictos, delincuentes y presos, olvidados por el sistema actual y excluidos de la sociedad. Ellos también necesitan de la atención de personal especializado en Trabajo Social que les ayude a integrarse.

 

Para combatir esta discriminación y favorecer la inclusión en la sociedad de estos colectivos es imprescindible darles un trato de atención a aquellos que lo necesiten, así como sensibilizar a la sociedad de estos problemas y llevar a cabo políticas o medidas sociales que favorezcan a su integración.
Además, la educación y una buena formación son imprescindibles en cada uno de estos casos, sobre todo para los que se precisa algún tipo de educación especial. Cursos de alfabetización, talleres especializados, formación que les prepare para asumir puestos de trabajo, formación especializada, o cualquier otro tipo de formación adaptada a sus necesidades. Todos estos tipos de formación favorecen a la preparación de los colectivos con riesgo de exclusión social para adaptarse a la sociedad y, por lo tanto, para que ésta se adapte a ellos. La formación crea oportunidades, prepara a las personas para la sociedad actual, disminuye desigualdades y discriminaciones. Fomentando hábitos de trabajo se consigue reducir esta brecha que existe entre estos colectivos y el resto de la sociedad. Por eso, una educación adecuada a cada caso es imprescindible y necesaria.
 
 

sábado, 1 de diciembre de 2012

Efectos de los recortes

La educación,sanidad y otros servicios sociales,tal como los conocemos hoy, están amenazados por la crisis económica. A consecuencia de todo esto se esta produciendo una serie de recortes  antisociales, en los que siempre salen perdiendo las mismas personas.

Efectos de los recortes:
                 - menos atención a la diversidad en educación
                 - pérdida de puestos de trabajo
                 - peor asistencia en residencias a mayores
                 - menos recursos para los dependientes
                 - deficit en la protección a la ciudadanía
                 - disminución calidad asistencial
                 - más privatización de lo público
                 - aumento listas de espera.
                                            
                                           
                                         



CUANDO PROSPERAN LAS ESCUELAS TODO PROSPERA
Martin Lutero


lunes, 26 de noviembre de 2012

La crisis y el fracaso escolar

Más fracasco en chicos e inmigrantes

La crisis hace que el fracaso escolar afecte a uno de cada tres niños


  • El fracaso escolar se fragua en la Educación Primaria, con tan sólo 10 años de edad.
  • Hay mayores tasas de fracasos en chicos, inmigrantes e hijos de padres sin estudios.
    Educación inicia este lunes el proceso de escolarización con el sorteo de baremos

     
    La situación de estrés a la que se están viendo sometidas muchas familias en nuestro país a causa de la crisis es uno de los factores que ha influido en el aumento del absentismo escolar y en el empeoramiento del rendimiento en el colegio. El fracaso escolar afecta ya a uno de cada tres niños en nuestro país, y sitúa a España en el cuarto lugar de la Unión Europea, por detrás de Turquía, Malta y Portugal.
    Así lo indica el último informe de Fedaia, organización catalana que agrupa a 28 entidades y que trabaja con niños y jóvenes desamparados o en riesgo de exclusión social. Los datos, que son extrapolables al resto de España, revelan que el fracaso escolar comienza ya en la Educación Primaria, a los 10 años; que se da en mayor medida en chicos que en chicas (un 41% de los niños frente a un 29% de las niñas); y que los alumnos inmigrantes presentan un 55 por ciento de riesgo de fracaso, frente a un 34 por ciento de los nativos.
    Asimismo, hay mayores tasas de fracaso escolar en hijos de padres sin estudios (63%, frente al 41% de hijos de padres con estudios primarios y el 20% de hijos de padres con estudios universitarios), y en clases sociales bajas (45% frente al 23% de hijos de familias de clase media).

    Cinco puntos para mejorar

    Ante esta situación, que además incide directamente en la alta tasa de paro juvenil que hay en nuestro país, cercana al 50 por ciento, Fedaia propone cinco puntos básicos para reducir el fracaso escolar: actuar de forma preventiva en la Educación Primaria; reforzar el trabajo con las familias haciéndolas partícipes de la educación de sus hijos; promover la atención personalizada; facilitar segundas oportunidades a aquellos alumnos que han abandonado los estudios; y promover el trabajo conjunto entre servicios sociales, centros de enseñanza y empresas.

    Fuente: teinteresa.es/Educa

    domingo, 18 de noviembre de 2012

    ¿Qué y quiénes han provado esta crisis?

     

    Todo efecto tiene una causa, y tal es el caso de la actual crisis financiera, para la cual se busca un culpable sin saber que son muchos los causantes de este problema.

    Esta complicación financiera se convirtió en un círculo vicioso, más bien, en una suma de responsabilidades que inicia con las autoridades o reguladores financieros.

    Probablemente todo empezó con el estallido de la burbuja tecnológica, que dejó fracturas, por lo que los bancos centrales decidieron tomar serias medidas para lograr una recuperación económica, reduciendo a la mínima expresión los tipos de interés muy por debajo de los niveles de inflación.

    De este modo la Reserva Federal tomó la iniciativa y desde el 2002 al 2004 mantuvo su tasa de interés por debajo del 2%, tendencia que siguió el BCE que de Junio del 2003 hasta diciembre del 2005 la colocó en el 2 por ciento.

    Esto a su vez hizo que las instituciones financieras comenzaran a otorgar créditos que fueron adquiridos por los ciudadanos (de todos los niveles sociales) que, debido a la confianza económica y las pequeñas tasas de interés que se manejaban fueron adquiriendo sin temor alguno.

    Muchas de estos créditos hipotecarios podrían llamarse impagables o subprime,
    pues fueron asignados a usuarios que muy probablemente podrían convertirse en clientes morosos.

    Ante este panorama, la banca comenzó a preguntarse ¿cómo mitigaría su riesgo cuando le presta dinero a alguien?, por lo que recurrieron a crear una especie de póliza de seguro llamadas Permutas Financieras de Moras Crediticias CDS. Estos instrumentos financieros estaban hechos por paquetes y dentro de ellos se incluían varios “trozos” subprime.

    Las calificadoras debieron de jugar un papel muy importante. Su obligación era dar a conocer el contenido de los CDS y el peligro que había dentro de estos activos.

    Actualmente a nivel mundial se levantan voces que piden regulación financiera, la cual debió haber sido medida por estas empresas calificadoras desde un principio, lo cual pudo evitar o aminorar los problemas financieros en la actualidad.

    Así pues, la falta de regulación por parte de los organismos financieros y de las calificadoras, convirtieron a las Permutas Financieras de Moras Crediticias, en algo que el mismo Warren Buffett llamo “armas financieras de destrucción masiva”.

    Este término fue utilizado ya que dichos instrumentos son contratos negociados de manera privada entre dos partes sin la regulación del gobierno, por lo que no existe un mecanismo que informe y determine su valor y riesgo.

    Los CDS se convirtieron en un negocio redituable al cual pocos escaparon,
    por lo que firmas como
    American International Group (AIG), dejaron sólo de asegurar casas y comenzaron a respaldar estas estructuras.

    Pronto el negocio se globalizó y un sin fin de instituciones financieras se amarraron unas con otras al tener este tipo de deudas, lo que las llevo a su propia destrucción y la del sistema financiero.

    De este modo, y como diría la teoría del caos, donde el aleteo de una mariposa puede provocar un terremoto en china, créditos hipotecarios y una serie de pequeños factores se convirtieron en un monstruo que arrasó con el actual sistema económico.

    Ante esto, las autoridades deberán estudiar las causas, problemas y efectos causados en la actual crisis, para no permitir más abusos en el sistema financiero y así evitar otra Gran Depresión como la que se vive actualmente.

     
    Fuente:  Rául Delgado, del diario El Economista.
     

    domingo, 11 de noviembre de 2012

    Concepto de crisis

    La gente ha definido la crisis como un cambio brusco o una modificación importante en el desarrollo de algún suceso.
    Hay crisis psicológicas, físicas, terrenales, económicas, pero todavía un gran "etcaetera" latín se quedaría por nombrar.
    Verdaderamente si no hubieran tiempos de crisis tampoco habrían tiempos de bonanza, ya que el mundo en el que vivimos, cada dia más globalizado, es un gran ciclo inacabable que ni las mentes más maravillos han conseguido cambiar, debido a que algún tipo de crisis les ha dificultado su tarea. Por suerte o por desgracia.

    Regina Moreno